Foliculitis: causas, tratamiento y claves para evitar que vuelva

¿Te han salido alguna vez granitos rojos después de depilarte o tras un día de mucho calor? Pues ¡sorpresa! es foliculitis. Te contamos qué es exactamente, por qué aparece y cómo puedes decirle adiós

mayo 20, 2025 Escrito por María Sapiano

Revisado por el equipo de expertas de Bloom, plataforma especializada en salud femenina.

Nuestra piel está llena de pequeños poros y pelitos que, por diferentes razones, pueden irritarse o infectarse. Cuando eso pasa, aparece la foliculitis, una afección bastante común que, aunque por lo general no es grave, sí puede ser molesta, persistente e incluso necesitar tratamiento. Saber qué es, por qué aparece y cómo podemos tratarla (o evitar que vuelva) es clave para mantener la piel sana y sin complicaciones.

¿Qué es la foliculitis?

Existen diferentes tipos de foliculitis, pero los más comúnes son:

Foliculitis bacteriana: es causada por bacterias, sobre todo Staphylococcus aureus, que directamente infectan el folículo.

Foliculitis por hongos (foliculitis fúngica): es menos frecuente, pero ocurre cuando hay un crecimiento de hongos en la piel.

Pseudofoliculitis de la barba: es la más común en las personas que se afeitan frecuentemente. El vello se curva hacia dentro y causa inflamación.

Foliculitis por Pseudomonas: también llamada “foliculitis de jacuzzi”, se contrae por tener contacto con agua contaminada.

¿Cuáles son las causas?

Las causas de la foliculitis son variadas, y en muchos casos están relacionadas con hábitos cotidianos. Algunas de las más comunes incluyen:

  • Afeitado frecuente o con técnicas inadecuadas.
  • Uso de ropa ajustada que produce fricción constante.
  • Sudor excesivo, sobre todo si no se cambia la ropa o se ducha después del ejercicio.
  • Uso de piscinas, saunas o jacuzzis mal higienizados.
  • Obstrucción de los folículos por aceites, cremas o productos cosméticos.
  • Sistemas inmunitarios debilitados, lo que aumenta la vulnerabilidad a infecciones.
  • Exposición a ambientes cálidos y húmedos durante tiempo prolongado.
Tratamiento foliculitis

¿Cómo se trata la foliculitis?

El tratamiento de la foliculitis va a depender de qué la esté causando y de lo intensa que sea. Si es algo leve, muchas veces se va sola en unos días con buenos hábitos de higiene. Pero si los granitos no mejoran o se extienden, ahí sí que toca ponerle un poco más de atención y seguir un tratamiento específico. Algunas de las opciones más comunes son:

Medidas generales:

  • Mantener la piel limpia y seca.
  • Evitar rascarse o apretar los granitos.
  • Usar ropa holgada y de algodón para reducir la fricción.
  • Cambiar el método de depilación si la foliculitis aparece tras el afeitado o la cera.
  • Aplicar compresas tibias para aliviar la inflamación.

Tratamientos tópicos:

  • Antisépticos como la clorhexidina o el peróxido de benzoilo.
  • Cremas antibióticas como mupirocina o ácido fusídico.
  • En el caso de hongos, antifúngicos como el ketoconazol.

Tratamientos orales:

  • Antibióticos (en caso de infección bacteriana severa).
  • Antifúngicos orales (en foliculitis fúngica persistente).
  • En algunos casos, se puede usar isotretinoína si se asocia con acné grave.

Siempre es recomendable consultar con un dermatólogo si la foliculitis es recurrente, extensa o no mejora con medidas básicas.

¿Cómo tratar la foliculitis?

¿Se puede prevenir?

Aunque no siempre es posible evitar completamente la foliculitis, hay varias recomendaciones que pueden ayudar a reducir el riesgo de aparición:

  • Afeitarse con cuchillas limpias y afiladas, en la dirección del crecimiento del vello y usando crema o geles protectores.
  • No compartir toallas, cuchillas ni productos de higiene personal.
  • Ducharse después de hacer ejercicio y cambiar la ropa sudada rápidamente.
  • Evitar el uso prolongado de ropa ajustada o sintética.
  • Desinfectar correctamente jacuzzis, piscinas y saunas antes de usarlos.
  • Exfoliar suavemente la piel para evitar la obstrucción de los poros.
  • Usar productos no comedogénicos en la piel, especialmente si se tiene tendencia al acné.

¿Cuándo consultar al médico?

Es importante acudir al dermatólogo en los siguientes casos:

  • Los granos se vuelven dolorosos, grandes o están llenos de pus.
  • Hay fiebre o síntomas generales de infección.
  • La foliculitis se extiende a varias partes del cuerpo.
  • No mejora en unos días pese a los cuidados básicos.
  • Hay antecedentes de infecciones cutáneas recurrentes.

Estar atentos a los signos, cuidar la higiene diaria y evitar factores de riesgo son claves para mantener una piel sana y libre de infecciones.

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