Red flags y green flags: qué son y cómo detectarlas en todas tus relaciones

Las llamadas banderas rojas son aquellas señales que, en una relación social, hacen saltar las alarmas y te dicen “tía, por ahí no es”. Te contamos cómo identificarlas

por Noelia

Editora de Bloom.

¿Sabes qué es una red flag o bandera roja? No, no estamos hablando de los avisos que se ponen en la playa cuando el mar está revuelto, aunque en realidad esta metáfora también nos podría servir para explicar más sobre las banderas rojas en el ámbito social.

Es muy habitual hablar de red flags en las redes sociales, y se pueden aplicar a todo tipo de relaciones, no solo a las románticas. Te explicamos qué son y cómo detectarlas para que les saques tarjeta roja y expulsión inmediata de tu vida. 

¿Qué es una red flag o bandera roja?

Las banderas rojas son esos “no, por ahí no paso” que deberíamos tener en cualquier tipo de relación, ya sea amorosa, sexual, de amistad, de trabajo… Pueden ser actitudes de la otra persona que no estamos dispuestos a tolerar o acciones que tú no quieres hacer bajo ningún concepto.

Es importante que tengas claras tus propias red flags para que nadie te arrebate el control sobre lo que quieres y lo que no. 

red flags que son

¿Cómo identificar o detectar una red flag?

Amiga, es muy importante que identifiques y establezcas tus red flags a tiempo, porque poner banderas rojas tardías hace que la situación se nos pueda escapar de las manos.

Si una amiga me dijera que se va a mudar con su pareja, le diría es que no ceda en ciertas cosas por la magia del principio, porque al final eso se convierte en una costumbre y deshacerla puede ser complicado. Pues con el resto de banderas rojas pasa igual. O, como decía una profe que tuve en el cole: “Más vale una vez amarilla, que cien colorá”.

Detectar una red flag es fácil: si te hace sentir mal, si no sientes que puedas ser tú misma, si implica no atreverte a decir lo que piensas, ahí tienes una bandera roja.

Red flags más comunes

Puede haber tantas banderas rojas como personas existen en el mundo: cada una somos libres de marcar nuestros propios límites, ¡faltaría más! Pero es cierto que hay algunas red flags más comunes y en las que la mayoría coincidimos. 

Quizá la más evidente es la del maltrato, físico, verbal o psicológico. Por ahí, no, nunca, never. Hay otras más sutiles, pero que igualmente no tenemos por qué tolerar. Por ejemplo, en los tiempos del amor en Tinder se ha puesto muy de moda (aquí iría un emoji vomitando) el gaslighting, el ghosting o el negging

¿Qué es el gaslighting? Es un tipo de abuso emocional en el que nos hacen sentir que estamos siempre equivocadas, nos hacen dudar de nuestro juicio, de nuestros pensamientos o incluso de nuestra realidad. ¿Un “estás loca, eso no ocurrió” o “te lo estás inventando”? Sí, eso es gaslighting

gaslighting que es

¿Y qué es el ghosting? Es cuando una persona desaparece de la noche a la mañana. Deja de contestar a tus mensajes, no hay forma de verle el pelo… En muchos casos, luego intenta volver a casa como el turrón por Navidad. ¿Qué hay que hacer con esto? ¡Exacto! Bandera roja. 

Y, aunque hay muchas más red flags, citamos por último otra de las más comunes: qué es el negging. Son halagos envenenados que en realidad pretenden minar la autoestima de la otra persona para tenerla a su merced. Por ejemplo: “Esa prenda te quedaría mejor si adelgazaras, pero a mí o me importa” u “Hoy estás más guapa, se nota que te has arreglado”.

Tipos de relaciones tóxicas

Si todo esto se integra y se normaliza, puede generar patrones de relaciones tóxicas. Existen relaciones tóxicas en pareja, pero también familiares, de amistad, madre e hija, en el trabajo… Y es que solemos relacionar más las banderas rojas con nuestro novio o novia, pero esta toxicidad puede estar en cualquier ámbito de la vida. Incluso entre vecinos, con los que se establece una relación de convivencia y cercanía. 

Aprender a detectar los tipos de relaciones tóxicas es muy importante. Y el primer paso para hacerlo es ser consciente de lo que no te hace sentir bien. Si te hace daño, no es por ahí, sea quien sea la otra persona.

Tu relación tóxica puede ser con tu pareja, con una amiga, con un compañero de trabajo o incluso con tu madre. ¡Detéctala!

Salir de una relación tóxica

Por supuesto, se puede (y se debe) salir de una relación tóxica. Banderita roja y para casa si la situación se sigue repitiendo. Para salir de una relación tóxica, apunta estos tips:

  • Corta el contacto con la otra persona
  • Apóyate en la gente que realmente te hace bien.
  • Aprende a estar sola (y a disfrutar de tu soledad).
  • Date tiempo y sé amable contigo, y recuerda respetar tus límites.

Si la relación nos importa (o si necesitamos conservar nuestro trabajo, en caso de que los problemas sucedan en el entorno laboral), también se puede arreglar una relación tóxica. Vamos a necesitar, sobre todo, que la otra persona ponga de su parte.

Por lo tanto, la mejor manera de solucionarlo será emplear una de las armas más poderosas del mundo: la comunicación. Hazle ver a la otra persona cómo te sientes, qué es lo que no quieres que se vuelva a repetir y pídele que haga un ejercicio de sinceridad: ¿podrá cortar esa toxicidad?

green flags

Aprende a dar valor a tus límites, sé firme en tus banderas rojas y deja claro lo que vas a tolerar y lo que no. Ama tu libertad y, sobre todo, ámate a ti.

Green flags o cómo identificar relaciones sanas

Y, por último, al igual que existen las banderas rojas, también existen las green flags o banderas verdes. Estas son las que se dan en relaciones sanas y constructivas y también es importante identificarlas para ser conscientes de lo que nos hace sentir bien, ya sea con una pareja, con amigas o con nuestra familia.

Las banderas verdes son aquellas actitudes, hechos y comportamientos con los que nos sentimos cómodas, que mejoran nuestro día a día. Que la otra persona te cuide, muestre interés por ti, te deje ser tú misma y te demuestre que la relación (sea amorosa, familiar, de amistad o de trabajo) no es una obligación o imposición. Que realmente quieres estar ahí porque con ella tu vida es más bonita. No debemos conformarnos con menos que esto.

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