Grelina, leptina e insulina: así son las hormonas que regulan el hambre y el apetito

¿Cómo funcionan y se regulan las hormonas del hambre? Hablamos de la Grelina y cómo regula a través del estómago nuestro apetito. ¡Descubre más!

marzo 16, 2024 Escrito por Noelia

Redactora de Bloom especializada en salud femenina. Diplomada en Turismo por la UNED, Máster en Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa por la Universitat Jaume I y Posgrado en Periodismo Digital por la Universidad Rey Juan Carlos. Redactora en medios de comunicación digitales desde 2011.

Revisado por el equipo de expertas de Bloom, plataforma especializada en salud femenina.

El hambre o el apetito, como los quieras llamar, son dos factores que influyen mucho en el aumento o la bajada de peso. Si no somos capaces de tener el control de lo que comemos, puede aparecer el hambre emocional y echar por tierra nuestros objetivos. Si atraviesas una etapa en la que tienes especial apetito, no es cuestión de un solo factor. La clave, una vez más, está en las hormonas. Apunta estos nombres: grelina, leptina e insulina.

Son tres hormonas que se encargan de regular el hambre y el apetito. Te contamos cuáles son sus funciones y cómo pueden influir en tu alimentación, en tu peso y en tu salud.

Hormonas del hambre: grelina, leptina e insulina

Existen otras hormonas que pueden influir a la hora de controlar el peso, como los estrógenos (que también pueden afectar a problemas de la piel, como la rosácea) o la tiroides, pero si hablamos estrictamente del hambre tenemos que nombrar tres: grelina, leptina e insulina. 

La grelina es la hormona del hambre, la leptina la hormona de la saciedad y la insulina es la hormona que convierte la energía en grasa.

Aunque sean hormonas diferentes, pueden estar relacionadas e incluso interferir unas sobre las otras. Lo veremos un poquito más adelante.

Mantener un equilibrio hormonal es muy importante para que todo funcione correctamente. Si algo no marcha como debería, es posible que tus hormonas estén en un pico bajo o alto. 

¿Qué es la leptina? ¿Cómo funciona la hormona de la saciedad?

La leptina es una hormona que regula el peso corporal y controla el apetito. Se dice que la leptina es la hormona de la saciedad, ya que es la responsable de lanzar al cuerpo un mensaje muy importante: ya has comido suficiente, es hora de dejarlo. 

La información que tenemos sobre la leptina todavía puede parecer bastante escasa, ya que es una hormona que se descubrió hace 30 años, algo que es relativamente poco cuando hablamos de ciencia.

¿Qué pasa si tengo la leptina alta? Así es la relación leptina y obesidad

La leptina alta puede ayudar a reducir el apetito, sin embargo, en algunas ocasiones, si se «pasa de rosca» se puede observar una cierta resistencia a la leptina y entonces el efecto sería el contrario. Por su parte, la leptina baja nos hará estar constantemente hambrientas. Esta resistencia puede ser una de las causas de la obesidad.

Además, la leptina también está relacionada con otras cuestiones, como el metabolismo de la glucosa. 

Insulina: cuando la energía se convierte en grasa

Hay una relación directa entre insulina y leptina, ya que no funcionan de forma independiente. Cuando comemos generamos insulina que, a su vez, hace que se eleven los niveles de leptina para que recibamos el mensaje de saciedad. Del mismo modo, al subir la leptina se produce un efecto balanza que hace que baje la insulina.

La insulina tiene un efecto muy importante en la aparición de grasas. Esta hormona transporta la glucosa que obtenemos a través de la comida y su objetivo es convertirla en energía. Pero no siempre lo consigue. Si comemos muchos alimentos ricos en hidratos de carbono o azúcares no le estaremos haciendo ningún bien a nuestro organismo y le estaremos poniendo la zancadilla a la insulina, que actuará convirtiendo esa glucosa en grasa en lugar de energía.

insulina

Un exceso de glucosa provoca que las células adiposas la transformen en grasa y esta se quede almacenada como mecanismo del cuerpo “para cuando haga falta”. Tener mucha grasa acumulada en el tejido adiposo es peligroso para nuestra salud. A esto también se le puede conocer como celulitis hormonal.

Grelina: la hormona para controlar el hambre

Por último, queremos hablar de la grelina. Se trata de la hormona encargada de controlar y estimular el hambre. Puede parecer que es lo mismo que la leptina, pero en realidad trabajan en paralelo. Si la leptina es la hormona de la saciedad (te avisa que ya has comido suficiente), la grelina es la hormona del hambre, la que te lanza el mensaje de que quieres comer.

La grelina se puede controlar con el estilo de vida, pero para bajar drásticamente sus niveles en sangre se suele recurrir a procedimientos más específicos que siempre deberán ser prescritos por nuestro equipo médico.

Pero lo malo de la grelina no solo es que nos diga continuamente que tenemos hambre aunque ya hayamos comido. Tener la grelina alta también favorece la presencia de grasa visceral. Es el tipo de grasa que se acumula en el tejido adiposo que rodea los órganos, en la zona abdominal.

Es muy peligrosa porque puede ser un factor de riesgo ante enfermedades cardiovasculares, hipertensión, problemas metabólicos o incluso diabetes.

¿Se puede eliminar la hormona del hambre?

Existen algunos hábitos que ayudarán a disminuir la cantidad de grelina que segregamos. Hacer ejercicios de fuerza para aumentar la masa muscular, priorizar nuestro descanso y dormir bien o llevar una dieta rica en proteínas pueden ser tres buenos consejos para reducir los niveles de grelina. 

No es posible eliminarla totalmente y de hecho tampoco sería saludable, ya que surgió evolutivamente como un mecanismo de supervivencia

Sin embargo, en casos puntuales se puede realizar una intervención quirúrgica para ayudarnos a reducir la cantidad de células que se producen de esta hormona. Se trata de una gastrectomía vertical. Mediante esta operación, se extirpa la parte superior del estómago (llamada fundus gástrico) y se consigue reducir drásticamente la cantidad de grelina producida.

Por supuesto, a este tipo de intervenciones solo se debe recurrir en los casos que realmente lo requieran y siempre bajo consejo y supervisión de un equipo médico especialista.

Referencias:

https://www.elsevier.es/es-revista-endocrinologia-diabetes-nutricion-13-articulo-papel-grelina-leptina-el-comportamiento-S2530016421000471

https://www.endocrine.org/-/media/endocrine/files/patient-engagement/misc_other/hormone_guide_5x5_grid_25x25_spanish.pdf

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