
La guerra arancelaria llega hasta el neceser: tus polvos de Benefit o tu base favorita de Estee Lauder podrían estar a punto de subir de precio
¿Cómo va a afectar la guerra arancelaria de EEUU a la hora de comprar nuestros productos de belleza? Despejamos la X
Incluso aunque prefieras «no hablar de política», es muy probable que hayas escuchado algo sobre los aranceles que ha impuesto el gobierno de Donald Trump. En un principio no tendría por qué afectar a las consumidoras que no vivimos en Estados Unidos, pero lo cierto es que esta guerra arancelaria podría acarrear un efecto tsunami que nos termine salpicando a todas.
Tal y como ha expresado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la preocupación ahora mismo son «las consecuencias globales de estos aranceles, que podrían afectar negativamente los precios de alimentos y medicamentos». Y por extensión, también a los productos básicos de higiene íntima, a nuestros cosméticos favoritos, y hasta al bótox. Llámanos superficiales, pero mujer precavida vale por dos.
¿Qué es la guerra arancelaria y cómo afecta a Estados Unidos y a Europa?
Los nuevos aranceles impuestos por la administración de Donald Trump tienen un objetivo claro: evitar la dependencia de Estados Unidos del comercio exterior. Su política pasa por grabar la entrada de productos de fuera del país, sin importar el efecto sobre las relaciones comerciales y diplomáticas internacionales o sobre el bolsillo de los consumidores.
En el caso de la Unión Europea, se han establecido unos aranceles del 20% sobre las exportaciones a Estados Unidos. Peor lo tienen en Corea del Sur (25%), India (26%), China (34%) o Vietnam (46%).
Lo que en un primer momento parecía que iba a afectar especialmente a los coches procedentes de China o a los productos de tecnología, en realidad va mucho más allá de eso. También lo vamos a notar en nuestro bolsillo cuando queramos renovar nuestros productos beauty.
¿Qué productos de salud subirán de precio?
La reciente política arancelaria de Estados Unidos afecta a productos clave que España exporta del sector agrícola y de alimentación, pero también a medicamentos y cosméticos. Esta imposición afecta principalmente a las exportaciones hacia Estados Unidos, por lo que van a ser las consumidoras americanas quienes más noten el cambio, pero al otro lado del charco también tenemos motivos para preocuparnos y hacer acopio de imprescindibles.
¿Cómo va a afectar esto a algo tan básico como mi neceser? Vivimos en un mundo globalizado, y sin darte cuenta estamos rodeadas de maquillaje y cosmética de manufactura estadounidense, lo que probablemente incrementará sus precios y alterará su disponibilidad. Esta situación impactará tanto a consumidores como a empresas del sector de la belleza. Más allá de las inquietudes políticas, estas medidas tendrán consecuencias directas en el mercado, reflejándose en el coste y el acceso a estos productos.
La guerra arancelaria llega a los productos de belleza y cosmética
¿Cuánto va a costar nuestra base favorita de Estée Lauder a partir de ahora? ¿Y a los productos de Maybelline? No es cuestión de adelantar acontecimientos, pero sí estar alerta ante una subida de precios que puede llegar, ya sea por la respuesta que está preparando la Unión Europea como por el ajuste por parte de las marcas.
Empresas líderes en la industria, como L’Oréal, han solicitado a la Unión Europea que excluya a los cosméticos de las posibles contramedidas en esta guerra comercial. La fabricación de productos de belleza se realiza en múltiples países y su distribución es global. Por ello, las respuestas arancelarias de potencias como China, Brasil o la propia UE podrían tener un efecto dominó en la economía mundial, afectando no solo a los consumidores estadounidenses, sino también a los de otras regiones.
Aunque las medidas anunciadas por el presidente Trump no impactan directamente en las importaciones de productos estadounidenses hacia Europa, es posible que las empresas ajusten sus precios en otros mercados para compensar las pérdidas potenciales en Estados Unidos. Esto podría traducirse en incrementos de precios en Europa y otras regiones.
Las consumidoras americanas pagarán más por marcas como Benefit o Charlotte Tillbury. El efecto «boomerang» puede hacer que nosotas paguemos más por MAC o Maybelline.
¿Tienes alguno de estos productos icónicos en tu neceser?
- Ruby Woo Lipstick de MAC
- Colorete Orgasm de NARS
- Iluminador Touche Éclat de YSL
- Base Double Wear Foundation de Estée Lauder
- Maybelline Great Lash Mascara
- Urban Decay Naked Palette
- Polvos Hoola Bronzer Benefit
- Translucent Loose Setting Powder de Laura Mercier
- Pillow talk lipstick de Charlotte Tillbury
- Almost lipstick Black Honey de Clinique
Maybelline, Benefit, Urban Decay y Estee Lauder (Clinique y MAC) son marcas americanas y el resto son marcas europeas. Esto implica que, por ejemplo, el Pillow Talk de Charlotte Tillbury va a encarecerse para las consumidoras americanas, pero en caso de que finalmente la UE decida contraatacar a nosotras nos puede salir a cuenta tener provisiones de la archiconocida base Double Wear de Estee Lauder o los polvos de sol Hoola de Benefit.
Además de los productos finales, otro de los factores que podría influir sobre la disponibilidad y el precio de nuestros productos de cosmética tras los aranceles de Trump es el coste de las materias primas. Al igual que los fármacos, los productos de belleza contienen en sus fórmulas ingredientes patentados por marcas europeas y estadounidenses necesarios para la producción. Esto implica que independientemente de dónde esté basada la marca o dónde fabrique, el coste de la materia prima también se ve afectado por la nueva política arancelaria.


¿Y los productos de higiene femenina?
Después de luchar contra el impuesto rosa, ¿esta medida sobre los aranceles podría encarecer de nuevo los productos menstruales? De nuevo, depende del origen de las compresas, tampones, bragas o copas que utilicemos.
Las marcas Tampax, Evax o Ausonia forman parte del grupo estadounidense Procter & Gamble (P&G) pero todas cuentan con fábricas en Europa. A priori, no sería necesaria una importación desde Estados Unidos, por lo que esta medida no debería afectar. Una buena alternativa es buscar marcas locales que fabriquen en tu país. Así no solo te ahorras fluctuaciones en el precio de estos bienes básicos, sino que estarás tomando una decisión más sostenible.
El bótox también puede subir de precio esta primavera
El bótox es ampliamente conocido como uno de los productos más utilizados en cirugía estética. Su país de origen es Irlanda, pero los aranceles impuestos por Estados Unidos también pueden afectar a su precio y a su disponibilidad en Europa y al otro lado del charco, aunque de maneras diferentes.
En Estados Unidos: Con los nuevos aranceles del 20% aplicados a las importaciones de la Unión Europea, es probable que los costos de estos productos aumenten. Esto podría traducirse en un incremento en el precio de una inyección de bótox, que podría situarse entre 200 y 600 dólares, dependiendo de diversos factores.
En Europa: Aunque los aranceles estadounidenses afectan principalmente a las importaciones hacia Estados Unidos, las farmacéuticas europeas están tomando medidas preventivas. Algunas farmacéuticas europeas están tomando medidas preventivas para acelerar sus envíos a Estados Unidos y garantizar la disponibilidad antes de que entren en vigor los nuevos aranceles, como un intento por tratar de mantener el precio, al menos en un primer momento, a las consumidoras americanas. Sin embargo, esto puede provocar una rotura de stock en Europa.
En resumen, aunque aún no se conocen con certeza todos los efectos de esta guerra comercial en el sector de la belleza, es recomendable mantenerse informado y estar preparado para posibles variaciones en los precios de nuestros productos cosméticos habituales. Así que ya sabes, si tienes algún «empty» en el neceser, es hora de reponerlo.