Objetivo ‘blindar la piel’: consejos de experta para protegernos del sol este verano… y durante todo el año

Es fácil perderse en el mundo de los protectores solares. ¿Exceso de información? Descodificamos siglas y te ayudamos a elegir tu protección ideal, ¡toma nota!

por Eva Gracia

Redactora de Bloom. Salud mental, lifestyle y feminismo.

“Las quemaduras solares son un daño irreversible, por eso es fundamental protegernos durante todo el año, pero especialmente en verano. Al protegernos prevenimos el envejecimiento acelerado, pero también otras patologías como el cáncer de piel”. Por si quedaban dudas sobre la importancia de proteger nuestra piel del sol -de forma correcta y todos los días, vayamos o no a la playa-, la farmacéutica especializada en dermofarmacia Estefanía Blanco nos resume con esta frase algo que, perfectamente, podríamos convertir en un mantra.

Pero el de la protección solar es un universo que nos puede resultar enrevesado, en el que se mezclan conceptos científicos y médicos con reclamos publicitarios. ¿Cómo saber elegir entre tantas opciones y con tantos factores (no solo el SPF) a tener en cuenta? Nada como entregarse a la sabiduría de las expertas para resolver nuestras dudas sobre un tema capital de la salud en verano como es este. De la mano de Estefanía Blanco trazamos una guía que bien merece ser uno de nuestros artículos de cabecera, ¡directo a favoritos!

Contra qué nos protegemos cuando nos protegemos del sol

proteccion solar verano

Lo de “proteger la piel del sol” es un concepto muy amplio. ¿De qué hablamos en realidad cuando pronunciamos esas cinco palabras? “La protección solar ha evolucionado mucho. Hace 20 años nos protegíamos solamente contra los rayos UVB, pero hoy sabemos que es importante también actuar contra los UVA, los infrarrojos, la luz visible y la luz azul”, nos cuenta Estefanía.

Iniciamos el capítulo ‘protección solar para dummies’: ¿qué diferencia hay entre los rayos UVB y UVA? “Los UVB son los responsables de las quemaduras, podemos recordarlo por la B de Burn, en inglés. Los UVA son los responsables, por decirlo de forma sencilla, de ese envejecimiento acelerado; en este caso, lo recordamos por la A de Aging”, detalla Blanco.

Duda resuelta… y next question: cuando hablamos de luz azul, ¿hablamos de la de las pantallas? “Hablamos tanto de luz azul natural como de la artificial, que sí corresponde a la de las pantallas. En cualquier caso, está demostrado que el impacto de ambas no es comparable: el de la luz azul natural es muy superior”, sostiene la experta.

Aplicando la protección solar: ¿cuándo y cómo?

Si estamos concienciadas con la importancia de la protección solar, ya tendremos claro que lo ideal sería proteger la piel (corporal y del rostro) los 365 días del año, aunque especialmente en verano. Pero, aunque seamos alumnas aplicadas, no siempre es fácil cumplir con este objetivo. ¿Qué sería lo imprescindible? Estefanía nos lo cuenta:

“Como máxima, lo ideal sería apostar por la protección corporal en formatos cómodos y cuidar especialmente la piel del rostro, el cuello y el escote, que es especialmente vulnerable. Hoy hay tanta oferta de productos que es fácil, si queremos, huir de los formatos que huelen a playa y apostar por aquellos ultraligeros. Para el cuerpo, existen los espráis transparentes que se aplican rápidamente y, para el rostro, hay opciones enriquecidas con antioxidantes, ácido hialurónico, cremas hidratantes que funcionan como protector solar…”. No hay excusas, viene a decirnos Estefanía.

Al lío, ¿cuándo debemos aplicar la primera capa de protector solar y cada cuánto una segunda (o tercera o cuarta)? Media hora antes de la exposición al sol tenemos que embadurnarnos de crema (o de espray o aceite, si son nuestros formatos favoritos). Y es fun-da-men-tal reaplicar el producto cada dos horas o después de cada baño largo en la piscina o la playa.

“La reaplicación es clave porque sudamos o nos tocamos la cara y el producto se retira. Y también porque los filtros tienen una estabilidad que decae según pasa el tiempo, con lo que se pierde también la protección”, nos indica la farmacéutica.

Abramos un melón más: ¿cuánta crema debemos emplear? “Teóricamente, se habla de 2 miligramos por cada centímetro cuadrado, lo cual es difícil de calcular. Por eso se está estandarizando, y es correcto, la recomendación de los dos dedos (colmados de producto, eso sí), para la cara, el cuello y el escote”, indica Estefanía. Cuando hablamos de dos dedos, nos referimos a aplicar crema (una cantidad generosa) en la cara interna del índice y el corazón y extenderla por la cara, el cuello y el rostro. Truquito de experta para no quemarse, ¡toma nota!

En el caso del cuerpo, la norma teórica sería la misma, pero resulta complicado establecer una regla práctica sencilla, ya que cada cuerpo es un mundo y tiene una superficie distinta. En cualquier caso, “el sentido común debe mandar”, detalla la farmacéutica.

La pregunta del millón: cómo elegir un protector solar

Cuanto más sabemos del tema, más nos cuesta decidirnos por un protector solar u otro. Según Estefanía Blanco, lo primero que debemos observar es el fototipo de nuestra piel, algo que indica la resistencia a las quemaduras.

proteccion solar fototipos

Los fototipos altos, aquellos que se broncean y no se queman, deberían optar por factores de protección intermedios. Los bajos, aquellos que se queman con facilidad y tienen a presentar un característico rojo-gamba, deben emplear sí o sí filtros solares altos. Es decir, un SPF de al menos 30 si tienes tendencia a ponerte morena con facilidad. Y uno de 50+ si lo tuyo es el blanco nuclear. ¿Quieres hacer todo lo posible por evitar el riesgo de quemaduras aunque tengas tendencia al bronceado? Entonces únete al equipo 50+.

Una vez que hemos seleccionado el SPF, debemos elegir la textura que queremos. Y esto es importante, porque si es una textura con la que estamos cómodas, no nos dará pereza emplear la protección solar todo el año y de forma constante, algo especialmente clave en el rostro

Estefanía Blanco, farmacéutica experta en dermocosmética

Si, además, queremos que nuestro protector haga las veces de make up, podemos optar por un fotomaquillaje. Si buscamos que nos proteja también del envejecimiento, uno con filtro UVA. Y, si queremos que esté enriquecido con otras propiedades o “alimentos para nuestra piel”, como el ácido hialurónico, nada como solicitárselo a nuestra farmacéutica, para que nos ayude a encontrar un protector solar que se convierta en nuestro BFF.

Protectores solares físicos o químicos, ¿cuáles elegir?

Si seguimos buceando en el universo de los protectores solares, nos topamos con otro muro a la hora de elegir: el del tipo de filtros empleados, que pueden ser físicos (también llamados inorgánicos) o químicos (llamados también orgánicos).

proteccion solar en verano

“Tradicionalmente se ha pensado que los filtros químicos chupan la radiación y la neutralizan, mientras que los físicos simplemente la rebotan. Por eso se suele pensar que los filtros físicos están más indicados para las pieles muy sensibles”, detalla Estefanía. “Hoy sabemos que ambos son muy seguros. De hecho, la mayoría de productos combinan ambos. Filtros físicos solo existen dos, el óxido de zinc y el dióxido de titanio, por lo que es fácil identificarlos en la etiqueta. En el uso también es sencillo: los filtros físicos son los que dejan el típico residuo blanco en la piel”, continúa la experta.

¿Hay algunos mejores que otros? “El de los protectores solares es un mercado muy controlado, de hecho, en Estados Unidos están considerados medicamentos, así que son productos muy seguros, tanto con filtros físicos como con químicos. Una duda frecuente es si funcionan como disruptores endocrinos y actualmente los estudios dicen que no. Pero ¡ojo!, esto es ciencia: eso no quiere decir que, en un futuro, una investigación apunte otra conclusión”, analiza la especialista en dermocosmética.

Protección solar en el embarazo: sí rotundo a los filtros altos

Pasar el verano embarazada puede ser para muchas mujeres un trance que solo se haga más llevadero en bikini o bañador y junto a la playa y la piscina. En estos escenarios, pero también en el día a día en la ciudad, “es importante que las mujeres embarazadas protejan su cuerpo con filtros altos, un SPF 50+”, según Estefanía.

“En el rostro sí que hay que prestar más atención: en la gestación hay predisposición a desarrollar manchas, por lo que hay que optar por productos que hagan frente a la luz azul y ofrezcan protección reforzada contra los UVA”, concluye.

Este verano, que no falte en nuestra maleta (y en nuestro bolso) el kit de protección solar. Como nos recuerda Estefanía, el dicho de que “la piel tiene memoria” es totalmente cierto. Una piel cuidada hoy es una piel sana mañana, never forget!

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