Todo lo que necesitas saber sobre el disco menstrual, la versión 2.0 de la copa

Atrás quedaron los tiempos de elegir entre compresas y tampones: el mercado está lleno de alternativas cómodas y sostenibles para los días de la regla

febrero 8, 2023 Escrito por Sara G. Pacho

Redactora de Bloom especializada en salud femenina, estilo de vida y feminismo. Licenciada en Sociología por la Universidad de Salamanca y en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Máster en Comunicación como Agente Histórico-Social, especialidad en Lenguaje Audiovisual por la Universidad de Valladolid.

Revisado por el equipo de expertas de Bloom, plataforma especializada en salud femenina.

Nos ha costado, pero podemos decir muy orgullosas que en los últimos años ha habido un enorme progreso en lo que a higiene menstrual se refiere. Hemos pasado de traficar con tampones a hablar abiertamente de las alternativas que tenemos a nuestro alcance hoy en día para la regla y de la bajada del IVA en este tipo de productos que son de primera necesidad.

Pues bien, con la copa menstrual escalando posiciones como producto mainstream, se está haciendo hueco una opción que, aunque guarda ciertas similitudes con ella, también incorpora algunas características nuevas. ¡Atenta, bloomer! Analizamos a fondo el disco menstrual.

Qué es el disco menstrual

Podría considerarse una reinvención de la copa menstrual, ya que está claramente inspirado en este producto de higiene: si te fijas, es una especie de versión más plana de la copa. Esta sutil variación en el diseño permite que su funcionamiento sea diferente: y es que la gran novedad del disco menstrual es que permite colocarse un poco más arriba, debajo del cérvix. Sus bordes son más fuertes para evitar fugas y conseguir que se mantenga en su sitio por más tiempo (hasta 8 horas, dependiendo del flujo, claro). 

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Cómo se utiliza el disco menstrual

Su utilización es muy similar a la de la copa menstrual, solo varía el sitio donde lo colocamos: 

  1. Con el disco previamente esterilizado y las manos limpias, aprieta ligeramente por los lados e introdúcelo en la vagina hacia adentro.

  2. Si has utilizado la copa, notarás que tienes que ir un poco más arriba, más profundo: el disco se tiene que quedar detrás del hueso púbico.

  3. Cuando está en su sitio, se queda fijado haciendo una especie de vacío e impidiendo que el flujo traspase.

  4. Para extraerlo, tienes que volver a insertar el dedo con cuidado (no suele venir con el tirador que tienen muchas copas menstruales) para deshacer ese efecto ventosa y extraerlo lentamente de forma horizontal para no derramar el contenido.

  5. Vacías el contenido en el inodoro, lo lavas con agua y jabón y puedes volver a introducirlo.

Disco menstrual y copa: diferencia y similitudes

Ya te hemos mencionado las principales diferencias que hay entre el disco menstrual y la copa, pero el diseño y el sitio donde lo colocamos no es lo único en lo que se diferencian estos dos productos: 

  • El diseño del disco y la zona de colocación están ideadas para poder mantener relaciones sexuales con penetración sin tener que retirarlo.

  • También es más aconsejable para casos en los que el suelo pélvico está debilitado (por haber dado a luz, por alguna lesión..).

Si hablamos de aquello que comparten… 

  • Ambas opciones son sostenibles y reutilizables.

  • Se lavan con agua y jabón y se esterilizan en agua hirviendo entre periodos.

  • Están fabricadas en silicona libre de tóxicos.

  • Garantizan sequedad y que no haya olores.

  • Disponen de varios tamaños: la copa tiene que ver con la edad o con haber tenido hijos. En el caso del disco, nos fijaremos también en si nuestro cérvix está bajo o alto.

  • Tanto el disco como la copa son aptos para todo tipo de flujos.

Cuánto vale el disco menstrual y dónde comprarlo

Como buena hermana mayor, la copa menstrual ha abierto el camino al disco menstrual también en el mercado. Es fácil encontrarlo en farmacias, perfumerías y comercio online especializado en salud y sexualidad femenina. Su precio medio es de 30 euros, aunque hay opciones más baratas y más caras.

Antes de escoger es importante revisar bien sus características, prestando especial atención a los materiales en los que está fabricada: ten en cuenta que es algo que vas a introducir en tu cuerpo, por lo que tiene que ser hipoalergénica para no alterar el pH ni atraer hongos ni bacterias.

Requiere de esta inversión inicial, pero lo cierto es que en comparación con los productos desechables se amortiza enseguida y, además, es más respetuoso con el medio ambiente. ¿Te animas a probarlo?

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