¿Por qué las hormonas afectan al aumento de peso?

¿Existen hormonas que engordan? Sí, aunque no de forma directa. Estrógenos, tiroides, insulina, leptina y grelina tienen mucho que decir.

marzo 17, 2024 Escrito por Noelia

Redactora de Bloom especializada en salud femenina. Diplomada en Turismo por la UNED, Máster en Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa por la Universitat Jaume I y Posgrado en Periodismo Digital por la Universidad Rey Juan Carlos. Redactora en medios de comunicación digitales desde 2011.

Revisado por el equipo de expertas de Bloom, plataforma especializada en salud femenina.

Las hormonas son las mensajeras químicas del organismo y se encargan de controlar la mayoría de los procesos más importantes del organismo. Según la Endocrine Society, existen 23 tipos de hormonas. Pueden afectar al sueño, a la felicidad, al peso, al deseo sexual, al hambre… Seguro que alguna vez has escuchado que hay ciertas hormonas que engordan. Aunque es una forma muy coloquial y simple de resumirlo, tiene su parte de verdad.

¿Cuáles son las hormonas que engordan?

Hablar de hormonas que engordan es reducir a algo muy simple una cuestión compleja, quizá deberíamos hablar de hormonas que provocan cambios en nuestro cuerpo a nivel corporal, de peso… Lo de «engordar» como concepto aislado es old school.

  1. Estrógenos:

    La hormona sexual femenina, producida en los ovarios, la conocemos bien. Además de regular el ciclo menstrual o de tener una gran importancia en el embarazo, es responsable de metabolizar las grasas.

     

    Y aquí llegamos al quid de la cuestión. Cuidar la dieta en la premenopausia es súper importante, especialmente si notas que estás cogiendo peso, ya que puede ser por un cambio en la segregación de estrógenos. Y no solo se nota en la báscula: va acompañado de una mayor acumulación de grasa en las piernas, los glúteos y la tripa. Es una de las principales causas por las que es habitual engordar en la menopausia.

  2. Grelina:

    La grelina es la hormona encargada de estimular el apetito e incluso puede llegar a ser responsable del hambre emocional. Cuando notas hambre, es porque la grelina está en su pleno apogeo.

     

    Además, la acumulación de grasa visceral puede deberse también a un pico de grelina. Es el tipo de grasa más peligrosa, así que hay que cuidarse de reducirla.

  3. Leptina:

    Por su parte, la leptina es la hormona que controla el apetito y lanza la señal de que ya estamos saciadas. La leptina tiene mucho que ver en los procesos de obesidad.

  4. Insulina:

    La insulina es la hormona que se encarga de transportar la glucosa para convertirla en energía. Tras comer, las células del páncreas liberan insulina, pero si tenemos una dieta muy rica en azúcares e hidratos de carbono y no generamos la insulina suficiente, puede aumentar la presencia de grasa. Por supuesto, en patologías como la diabetes la insulina desempeña un rol clave.

  5. Hormonas tiroideas:

    Este conjunto es probablemente el más conocido. Tienen una alta importancia en el peso, pero también en otros factores, como la salud de la piel, el cabello o incluso las uñas.

hormonas que engordan

¿Engorda la progesterona? ¿Tomar estrógenos engorda?

A grandes rasgos, no engorda la progesterona. El “problema” es que sí está relacionada con la retención de líquidos o sensación de hinchazón.

Aunque no aumentes de peso como tal, otros factores como la retención de líquidos o la acumulación de grasas en determinadas zonas pueden hacernos sentir que hemos engordado.

La cuestión de si tomar estrógenos engorda tiene una explicación. Ya hemos comentado que los estrógenos se encargan de metabolizar las grasas, por eso, cuando los niveles de estrógenos caen (por ejemplo, durante la menopausia), el organismo tiene más problemas para metabolizar las grasas y por eso puede conllevar un aumento de peso.

¿El cortisol engorda?

Si seguimos hablando de «las hormonas que engordan», también hay que mencionar el cortisol. El cortisol es la hormona del estrés y, cuando tiene niveles muy elevados, aumenta la frecuencia cardíaca, la glucemia y la presión arterial. Para compensar estos desajustes, el cortisol “desactiva” aquellas funciones que no son especialmente necesarias a la hora de enfrentarnos a este tipo de crisis, por ejemplo, la digestión. 

El estrés puede afectar al apetito y, por consiguiente, al peso. ¡Mantelo a raya!

No existen actualmente muchos estudios científicos que respalden esta teoría, pero las investigaciones están relacionando estrés (o aumento del cortisol) con un aumento de peso debido a que, cuando sufrimos mucho estrés, es habitual también que aumente el apetito y, por tanto, expongamos a nuestro cuerpo a una mayor probabilidad de aumentar de peso (aparece de nuevo en escena el hambre emocional).

¿Por qué engordo si hago ejercicio?

Siempre se dice que llevar una alimentación sana y hacer ejercicio son dos claves imprescindibles para perder peso. Pero es posible que te preguntes «por qué engordo si hago ejercicio». 

Además de un posible desequilibrio en las hormonas, también hay que tener en cuenta que el ejercicio (especialmente de fuerza, tan necesario) contribuye a aumentar la masa muscular y esto puede hacer que, mientras aumenta el músculo y hasta que se reduce la grasa, la báscula refleje un peso superior, aunque se reduzca el volumen.

estrogenos engordan

¿Cómo controlar una subida de peso hormonal?

El primer paso es encontrar la causa por la que estamos subiendo de peso, ya que, si se trata de una subida de peso hormonal, el objetivo será tratar de regular estas hormonas.

Las hormonas son cíclicas y puede ser que tengas un pequeño desequilibrio en un momento puntual y que finalmente se regulan solas, pero también puedes ayudar cuidando la alimentación, cambiando ciertos hábitos que condicionan tu estilo de vida o con medicamentos si tu médico lo estima oportuno y así lo prescribe.

Si estás subiendo de peso, hasta que detectes cuál es la causa y le pongas solución, trata de no agobiarte: hay temporadas en las que es normal engordar o adelgazar. Sigue cuidando tu alimentación, haz ejercicio regularmente, bebe mucha agua y descansa bien. Aunque no notes el cambio de un día para otro, a la larga tu cuerpo lo agradecerá.

Referencias:

https://www.endocrine.org/-/media/endocrine/files/patient-engagement/misc_other/hormone_guide_5x5_grid_25x25_spanish.pdf

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