Guía de zonas erógenas: ¿cuáles son los puntos más placenteros y cómo estimularlos?

¿Cuáles son las zonas erógenas? ¿son iguales para hombres y mujeres? ¿puedo alcanzar el orgasmo con todas? Todo sobre las zonas erógenas.

June 20, 2023 por Noelia

Editora de Bloom.

Conocer nuestro cuerpo es fundamental para disfrutar de él y de todo el placer que nos puede ofrecer. Solxs o en compañía, como dijo aquel filósofo inglés, el conocimiento es poder. Y saber cuáles son tus zonas erógenas te va a hacer la vida un poquito más feliz. 

Qué son las zonas erógenas del cuerpo

Has oído hablar de ellas mil veces, pero, ¿alguna vez te has preguntado cuál es el significado de las zonas erógenas? 

zonas erogenas de la mujer

La definición de zonas erógenas es la de aquellos puntos del cuerpo que tienen una alta sensibilidad gracias a la cantidad de estimulaciones nerviosas que poseen. Producen placer, nos dan gustito y pueden ser una buena opción para el sexo sin penetración como antesala del orgasmo… o no. Porque disfrutar de nuestro cuerpo no implica tener que llegar al orgasmo siempre. Y no hablamos de anorgasmia, simplemente, hay veces que no tenemos por qué buscar el clímax.

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No tienes que llegar al orgasmo con ciertas zonas erógenas… pero sí que te ayudan a maximizar el placer.

Zonas erógenas en la mujer: los puntos erógenos femeninos que te harán sentir una diosa

Nadie mejor que tú para saber lo que te gusta, para explorarte, conocerte y buscar tu propio placer. Con esta información, no solo te lo pasarás mejor sola, también podrás convertir a tu compi de cama en un/a erudito/a de tu cuerpo y te aseguramos que las relaciones serán mucho más satisfactorias.

Estas son las zonas erógenas en la mujer más habituales. ¿Coinciden con las tuyas?

  1. Pezones y pechos:

    Es una de las zonas erógenas femeninas más desarrolladas. Y aunque cada mujer es un mundo y hay quien tiene más o menos sensibilidad, por lo general, en los pechos se encuentra una montaña rusa de sensaciones. Prueba a jugar con toda la zona, la parte inferior, las laterales, la zona superior… sin olvidarnos de nuestro mejor amigo, el pezón.

  2. Clítoris y vagina:

    Mucho se habla acerca del orgasmo femenino vaginal o clitoriano, pero lo cierto es que la cima del placer está muy cerquita del monte de Venus. No podemos olvidarnos del resto de zonas erógenas, pero sin duda estas se llevan la palma.

  3. Cuello:

    Los besitos en el cuello son un gustazo. Pero también las caricias con las yemas de los dedos, con una pluma… en fin, hay mil opciones, pero la cuestión es que no podemos olvidarnos del cuello si hablamos de zonas erógenas.

  4. Orejas:

    Al igual que tampoco podemos olvidarnos de las orejas. Un bocadito por aquí, un lametón por allá, un pellizquito en el lóbulo… ¡te pueden poner a mil!

  5. Cara interna de los muslos:

    Cerquita de las ingles, en la cara interna de los muslos, encontramos otra de las zonas erógenas femeninas que más a tono nos pueden poner. Dedícales el mimo que merecen.

  6. Perineo:

    Para muchos, acercarse a la zona anal es un warning en toda regla. Pero realmente esto es solo un tabú, ya que en esta parte del cuerpo se encuentran muchísimas terminaciones nerviosas que nos pueden hacer gozar mucho. Si no te atreves (todavía) con el propio ano, empieza con el perineo, la parte que está entre el ano y la vagina. Estimúlalo con cuidado para empezar a disfrutar.

zonas erogenas de las mujeres

Zonas erógenas del hombre: hay vida más allá del pene

¿Quieres conocer los puntos erógenos masculinos? Algunos son compartidas con la mujer, como el cuello, las orejas, la cara interna de los muslos, el perineo o los pezones

Muchas de las zonas erógenas de hombres y mujeres son las mismas.

En el caso masculino, está claro que el pene tiene mucho que decir. En él se encuentra su pase de oro al clímax y no podemos olvidarnos de él si queremos una estimulación directa, rápida y eficaz (sobre todo si el objetivo es el orgasmo). Hablamos del tronco del pene, el glande, los testículos… Todo cuenta.

Pero también sabrás ya a estas alturas del partido que en el ano se encuentra otra fuente de placer inmenso para ellos. Y es cierto que a muchos les sigue dando palo (¡prejuicios!), pero si jugáis juntos puede que se anime a explorar esta zona tan erógena.

Las ingles también son uno de los puntos erógenos del hombre que merece la pena explorar por sus altas terminaciones nerviosas. Y, por último, pero no menos importante, ¡los pies! Que no se te olvide incluirlos en el mapa del deseo, porque se ha demostrado que tienen un montón de terminaciones nerviosas. ¿Quieres un secreto? También pueden ser muy estimulantes para nosotras.

¿Qué dice la psicología de las zonas erógenas?

Las zonas erógenas y el erotismo también tienen mucho de psicología. Y es que la mente nos ayuda y juega a nuestro favor cuando hablamos de estimulación. Freud, el padre del psicoanálisis, definió la erogeneidad como una “actividad mediante la cual el cuerpo envía estímulos de excitación sexual”

No basta solo con tocar sin más. El juego psicológico, la imaginación, las fantasías… todo esto puede ayudar a explotar más (y mejor) el placer de las zonas erógenas.

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