Todo sobre las técnicas de reproducción asistida: cuáles hay y en qué consisten

Son muchas las opciones disponibles cuando se recurre a la ciencia en busca de la maternidad. Te contamos cuáles son y en qué consiste cada una. ¡Toma nota!

por Isabel Sauras

Editora de BLOOM

Que no nos da la vida ni para tener hijos “a tiempo” (entiéndase la referencia a nuestro reloj biológico) es una verdad sabida por todas. Muchas vivimos demasiado deprisa -o nuestro contexto social nos obliga a ello- y no vemos el momento de bajarnos del tren para ser madres cuando nuestros óvulos lo consideran oportuno.

Un estilo de vida frenético y el hecho de que cada vez retrasamos más la edad de tener hijos son las causas fundamentales de que muchas mujeres tengamos que recurrir a técnicas de reproducción asistida para ser madres. Pero, ¿sabes cuántas opciones te ofrece la reproducción asistida y cuál es el tratamiento más adecuado para ti? ¡Toma nota!

¿No consigues quedarte embarazada?

Si estás leyendo esto, es bastante probable que te encuentres en ese complicado momento de tu vida en el que has tomado la decisión de ser madre, pero no te está resultando fácil, por el motivo que sea. Este problema es mucho más común de lo que te imaginas. De hecho, actualmente, una de cada seis parejas tiene dificultades para concebir de forma natural. 

El problema fundamental que existe hoy es que el cuerpo de una mujer está preparado genéticamente para ser fértil entre los 20 y los 30 años, sin embargo, nuestro estilo de vida no nos permite (hablamos de temas laborales, de pareja, económicos y familiares), casi nunca, tener hijos en ese rango de edad. En la sociedad occidental, lo más común es plantearse la maternidad entre los 30 y los 35 años, cuando nuestra reserva ovárica se encuentra bajo mínimos y las posibilidades de quedarse embarazada van disminuyendo. 

En cambio, también hay muchas parejas en edad fértil que tienen problemas para concebir por causas psicológicas como el estrés o por problemas físicos como cuestiones genéticas, enfermedades autoinmunes o de transmisión sexual, miomas o endometriosis, en el caso de las mujeres. En los hombres, los problemas para la concepción suelen estar relacionados con la producción o movilidad de los espermatozoides y sus causas son muy diversas. 

Afortunadamente, la ciencia avanza rápido en este campo y puede ayudarnos a encontrar la manera de ser madres según nuestro problema. 

reproduccion asistida

¿Qué es la reproducción asistida y cómo puede ayudarnos?

Cuando la naturaleza no puede sola, la ciencia acude en su ayuda. Si una pareja, de manera natural, no consigue alcanzar el embarazo, puede recurrir a diferentes técnicas o tratamientos de reproducción asistida o fecundación artificial para alcanzar el objetivo de tener un bebé. Por supuesto, la reproducción asistida es una solución a medida para mujeres que deciden ser madres solteras de manera independiente, sin necesidad de una pareja, o para parejas de dos mujeres.

La mayoría de personas que se ven obligadas a recurrir a la ciencia para tener un hijo se sienten desasosegadas porque, en parte, se pierde el romanticismo que esperaban. Por eso, el mejor consejo es tomárselo con calma y tratar de vivir el proceso con toda la naturalidad posible.

Al final, el objetivo es ser padres o madres y el camino habrá merecido la pena. Estar acompañados por un equipo médico que tome en consideración la parte humana y emocional de este proceso ayuda siempre mucho. 

Dicho esto, existen diferentes tipos de tratamientos para solucionar los problemas de fertilidad. Una vez que os hayáis (o te hayas) puesto en manos de un equipo médico especializado en reproducción asistida y haya valorado vuestro caso minuciosamente, serán los profesionales quienes aconsejen qué método es más adecuado. 

reproduccion asistida fecundacion in vitro

¿Qué tipos de tratamientos de reproducción asistida existen y cuál te conviene más?

Inseminación artificial

Es quizás el método de reproducción asistida más utilizado. El proceso consiste en manipular el semen para optimizar su capacidad reproductora e introducirlo en la vagina de la mujer. Para que los resultados sean mejores, la mujer se somete previamente a un tratamiento de estimulación de óvulos. 

La inseminación artificial se puede hacer con el semen de la pareja si este es apto o con el de un donante, en función del caso. 

Criopreservación de la fertilidad

Tanto los ovocitos como los espermatozoides pueden preservarse en su punto óptimo para usarlos en el futuro mediante la congelación. Resulta una técnica muy útil para retrasar el momento de la concepción sin perder la capacidad fértil por el motivo que sea.

Por ejemplo, muchas mujeres que padecen cáncer o tienen que someterse a algún tratamiento agresivo por una enfermedad suelen recurrir a la congelación de óvulos para no tener que descartar la posibilidad de ser madres en el futuro. Antes de proceder a la congelación, es necesario someterse a un tratamiento de estimulación ovárica. 

Fecundación in vitro

La fecundación in vitro (FIV) es una técnica de reproducción asistida, algo más complicada, que consiste en fecundar los óvulos de forma artificial. El proceso comienza extrayendo los ovocitos de los ovarios (mediante una punción), después se manipulan y se juntan con los espermatozoides en el laboratorio.

Una vez conseguidos los embriones, se implanta una selección en el útero de la mujer para esperar que prospere el embarazo. Los embriones que no se transfieren ese momento se pueden congelar para volver a intentarlo más adelante o para buscar un segundo embarazo. La fecundación in vitro también implica un tratamiento previo de estimulación ovárica.

ICSI: Inyección intracitoplasmática de espermatozoides

Esta técnica se parece mucho a la fecundación in vitro, pero es aún más precisa, de hecho, suele emplearse en caso de que no se considere que la FIV va a funcionar por la mala calidad de los espermatozoides o cuando ya se ha realizado algún intento sin resultados. 

La idea es reproducir de manera natural la fecundación, pero con una ayudita. El espermatozoide se estimula primero y se introduce después directamente en el óvulo mediante una microinyección.

En esta técnica, es necesario estimular previamente tanto los espermatozoides como los óvulos femeninos para optimizar los resultados. 

Diagnóstico genético preimplantacional (DGP)

EL DGP es una novedosa herramienta de reproducción asistida que permite diagnosticar anomalías o alteraciones genéticas graves en el embrión antes de que sea transferido al óvulo. 

Suele utilizarse en el caso de que los padres padezcan alguna enfermedad complicada que pueda ser hereditaria. El DGP, también resulta muy esclarecedor para determinar cuál es el problema cuando las técnicas de reproducción asistida habituales no consiguen resultados o se producen varios abortos seguidos sin causa aparente.

Ovodonación

Algunos centros de reproducción asistida ofrecen a sus pacientes la ovodonación, un programa mediante el cual mujeres en edad fértil y en perfecto estado de salud donan sus ovocitos de forma anónima a otras mujeres para que estas puedan ser madres. El proceso culmina con una técnica de fecundación in vitro. 

inseminacion artificial

¿No sabes por dónde empezar? Te contamos los pasos a seguir

En primer lugar, ten claro que quedarse embarazada a la primera es muy complicado y que lo normal es que lleve unos cuantos meses conseguirlo. Procura llevar una vida lo más sana posible y planificar las relaciones sexuales para optimizar los resultados (aunque sea poco romántico).

Para determinar si tú o tu pareja tenéis problemas reales para concebir o simplemente os está costando un poco, lo aconsejable sería acudir a un médico especialista después de un año intentándolo. 

Una vez se toma la decisión de recurrir a la reproducción asistida, es importante informarse bien de todo, preguntar en varios centros y optar por el que transmita más comodidad y seguridad, de acuerdo a tus (o vuestras) necesidades y preferencias. Precios, plazos y opciones de pago son otras cuestiones a tener en cuenta. Existen muchos centros privados especializados, pero también se puede recurrir a la Seguridad Social, que proporciona algunas de las técnicas de reproducción asistida. El proceso será más lento, pero más económico.

Una vez en manos de un equipo médico especializado en reproducción asistida, se realizan varios análisis y pruebas para determinar cuál es exactamente la problemática y, después, se plantea cuál puede ser el tratamiento más adecuado en cada caso, además de los pasos a seguir.

No es un proceso fácil, pero con el objetivo claro y la seguridad de estar en buenas manos se hará todo más llevadero.

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