VHB y VHC: zoom a la hepatitis en todas sus vertientes (también la de transmisión sexual)

Estas siglas son otra forma de llamar a la hepatitis B y C. Te contamos por qué también son infecciones de transmisión sexual y cuáles son las señales de alerta a las que debemos prestar atención.

August 10, 2022 por Noelia

Editora de Bloom.

Clamidia, gonorrea, sífilis… Son las ETS más conocidas, de las que todes hemos oído hablar en alguna ocasión. Pero queremos ir un paso más allá, por eso ponemos el foco sobre dos de las ITS más desconocidas, al menos por nombre: VHB y VHC. ¿No te suenan de nada? Quizá si te decimos que son las siglas de la hepatitis B y hepatitis C ya sí las pongas en el mapa. 

Gracias a nuestro Observatorio Bloom sobre ITS en mujeres en España, hemos aprendido que estas infecciones están más presentes de lo que pensábamos. Y que todas estamos expuestas a ellas. Una vez más, la información es poder. Conocerlas bien te puede ayudar a no hacer match con ellas.

Qué es la VHB y VHC (o lo que es lo mismo, qué es la hepatitis B y la hepatitis C)

Se trata de dos infecciones víricas que se pueden contagiar a través del contacto sexual u otras prácticas. El virus de la hepatitis B está presente en el semen, la sangre y el flujo vaginal, mientras que el de la hepatitis C solo se encuentra en la sangre.

Su desarrollo puede ser asintómatico o cursar con graves síntomas que lleguen a poner en peligro la vida de la persona diagnosticada. 

La hepatitis puede ser aguda (se cura con el tiempo) o crónica

Cómo se transmite la hepatitis B o la hepatitis C: contacto sexual, una de las vías

Aunque las estamos tratando como un conjunto, por las semejanzas que ambas infecciones tienen, lo cierto es que su mayor diferencia reside en la forma de transmisión.

Y es que, como ya te hemos explicado en el apartado anterior, el virus de la hepatitis B puede estar presente en semen, sangre y flujo vaginal, mientras que la hepatitis C solo está en la sangre.

El contacto sexual es una de las formas de transmisión más habituales, por eso siempre es muy importante utilizar métodos de barrera y evitar las prácticas sexuales de riesgo. La hepatitis es una de las ITS que se contagia por sexo oral, pero también por penetración o incluso por compartir juguetes sexuales.

hepatitis b y c

¿Cómo se transmite la hepatitis, además de por contacto sexual? También puede ocurrir por el contacto de la sangre en una herida abierta o, por ejemplo, por el uso compartido de cuchillas de afeitar. Incluso se puede transmitir en el momento del parto, pasando de la madre al bebé.

Síntomas de la hepatitis B y la hepatitis C: señales de alerta

Ambas ITS tienen un cuadro sintomático muy similar. Hay que distinguir si se trata de una infección aguda, la cual puede durar hasta seis meses y después el virus desaparece, o si se convierte en una infección crónica. Cuando esto sucede, conviene controlarla y hacer seguimiento, pues puede derivar en cáncer de hígado o cirrosis.

El tiempo que tarda en manifestarse una ITS o ETS puede ser variado. En este caso, aunque puede cursar sin síntomas, lo habitual es que aparezcan entre uno y seis meses después del contagio. 

Estos son los más habituales:

  1. Orina oscura


  2. Cansancio


  3. Fiebre


  4. Vómitos


  5. Dolor abdominal


  6. Pérdida de apetito


  7. Ictericia


Sin vacuna de la hepatitis C, pero sí de la hepatitis B

No existe vacuna para la hepatitis C, por lo que, por nuestra parte, solo podemos prevenir hasta que la ciencia haga su parte del trabajo.

Afortunadamente, sí que existe vacuna contra la hepatitis B. Lo habitual es poner tres dosis antes de los 18 meses de edad, pero también se puede vacunar a un adulto. Para saber si te vacunaron o no siendo peque, puedes pedir un análisis de sangre donde el médico podrá analizarlo y así estar 100% segura.

vhb y vhc que es

Tratamiento para la hepatitis, ¿tiene cura el VHB o VHC?

No queremos ser pájaros de mal agüero, ¡al contrario! Nuestro objetivo con este artículo no es asustarte, si no insistir en la importancia de prevenir cierto tipo de infecciones que pueden tener graves complicaciones. 

Si crees que has podido estar expuesto a VHB y no tienes la vacuna, tu especialista puede prescribirte una inyección de inmunoglobulina en las siguientes horas al posible contagio. 

Tanto el VHB y el VHC pueden pasar sin tratamiento en los casos en que sean agudos o con antivirales (es decir, cuando el virus va a desaparecer por sí solo). 

Cuando se trata de hepatitis B o C crónica, el o la médico puede optar por medicamentos antivirales o inyecciones de interferón. Estos son los métodos más comunes. En algunos casos, se podrá necesitar alguna intervención más compleja, como un trasplante de hígado.

Déjate aconsejar por los profesionales que cuidan de nuestra salud para que juntos podáis encontrar el mejor tratamiento en tu caso. Y recuerda siempre que la prevención es fundamental.

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