Herpes genital femenino: qué es, síntomas, tratamiento y prevención

Tanto si temes al herpes genital, como si es una palabra que no entra en tu diccionario sexual, te ayudamos a entender un poco mejor a este virus encariñado con nosotras.

por Sara

Editora en Bloom. Me gusta compartir mi espacio con mis gatos, practicar yoga y estar cerca del mar.

Según la OMS, alrededor de 500 millones de personas en el mundo tienen herpes genital (VHS-2). Esta infección de transmisión sexual (ITS) afecta principalmente a la población de entre 15 y 49 años, aunque de manera más significativa a las mujeres: una de cada cinco se infectan, frente a uno de cada diez hombres. El herpes genital es muy contagioso por vía sexual y, aunque a veces es asintomático, puede causar algunas lesiones recurrentes y dolorosas. 

En Bloom queremos contarte en detalle qué es el herpes genital, cuáles son sus síntomas, qué tratamiento se aplica y, sobre todo, cómo prevenirlo. Y todo explicado de forma fácil para que todas nos entendamos.

Con ese mismo objetivo, y la meta de aportar más luz sobre la salud sexual femenina, hemos lanzado el Observatorio Bloom sobre ITS en mujeres en España, del que se extrae que el VHS (que no es una ITS EDO, es decir, de declaración obligatoria) es uno de nuestros principales “enemigos silenciosos”. ¿Quieres saber más? No te pierdas nuestro estudio.

Qué es el herpes genital: causas

El herpes genital es una infección que se transmite por vía sexual (ITS) causada por el virus del herpes simple (VHS). Hay dos tipos de virus del herpes, el VHS-1, que es el que causa heridas o llagas alrededor de la boca, y el VHS-2 —al que nos referimos aquí— que es el que afecta a la zona de los genitales. Este último se puede transmitir por sexo vaginal, oral o anal sin protección, es decir, si no utilizamos un método de barrera. Porque, efectivamente, se puede transmitir una ETS por la boca.

Se trata de un virus que permanece en el cuerpo y se reactiva varias veces al año. Es decir, el virus del herpes genital es crónico. Como ya hemos visto, las mujeres tenemos más probabilidades de contagiarnos de este virus, por lo que tenemos que extremar las precauciones utilizando siempre anticonceptivos de barrera o barreras bucales.

Síntomas del herpes genital

Cada ITS tiene sus manifestaciones, es decir, si buscas “sífilis síntomas en mujeres” te encontrarás con una sintomatología diferente. En el caso que nos ocupa, este tipo de virus acostumbra a tener dos fases: la latente, donde no se presentan síntomas aunque estemos infectadas (hay ITS y ETS sin síntomas), y el brote, donde sí se pueden apreciar señales de que estamos contagiadas. En ambas fases es posible el contagio si se tienen relaciones sexuales sin protección.

Los síntomas pueden aparecer entre dos y doce días después de haber sido infectadas. Muchas veces estos síntomas son tan leves que quien lo tiene no es ni siquiera consciente de estar infectada. Sin embargo, otras personas sí pueden ver signos más claros que, además, pueden agravarse con el tiempo. 

sintomas herpes genital

Algunos de los síntomas del herpes genital que puedes percibir son:

  • Dolor y/o picor en la zona vaginal, genitales externos y ano. 
  • Pequeñas ampollas rojas o blancas en genitales y boca. También es posible tener llagas en el cuello del útero. 
  • Úlceras si se rompen las ampollas que pueden provocar dolor al hacer pis. 
  • Además, como se trata de un virus, es posible notar algunos síntomas similares a los de la gripe, como dolor de cabeza, fatiga muscular y fiebre. 

Tratamiento del herpes genital

El virus que provoca el herpes genital no tiene cura ni, hasta la fecha, vacuna, por lo que si nos contagiamos permanecerá – latente o activo, según – en nuestro cuerpo para siempre. Esto no quiere decir que no se pueda tratar. Lo más habitual es que tu doctora o doctor, después de hacerte las pruebas ETS correspondientes, te recete medicamentos antivirales —normalmente en crema, para uso tópico— que ayuden a paliar los síntomas más incómodos, como las ampollas.

El primer brote suele ser el más fuerte y molesto. En los sucesivos y gracias a la medicación, es posible que los síntomas sean mucho más leves e incluso que esos brotes sean menos frecuentes. Eso sí: recuerda que medicarte no te exime de ser portadora del virus y, por tanto, puedes contagiar a tus parejas sexuales si no utilizas preservativo (masculino o femenino) o una barrera bucal.

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Remedios naturales para el herpes genital

Algunos remedios naturales pueden ayudarte a que los síntomas sean más leves. Este tipo de infecciones suelen brotar cuando las defensas están bajas, como al tener la regla o en épocas de estrés. Por eso, tomar algunos alimentos, como el ajo o los yogures, pueden ayudarnos a tener un sistema inmune más fuerte y, por tanto, paliar la sintomatología. 

También se pueden tratar las ampollas con aloe vera, una planta conocida por su poder cicatrizante y calmante sobre la piel. Conviene, además, mantener estas pequeñas heridas limpias y evitar la exposición solar. 

Como siempre, estos remedios caseros no son milagrosos, y desde aquí te recomendamos que uses el sentido común: sea lo que sea, si no te lo pondrías en la cara, tampoco ahí abajo.

herpes genital femenino

Herpes genital y embarazo

Es posible que ya sepas que eres portadora y te preguntes qué pasa con el herpes genital y el embarazo. La verdad es que tener el virus del herpes genital podría traer algunas complicaciones en el momento del parto, por lo que es esencial comunicarle a la doctora o doctor que somos portadoras para que tome medidas al respecto. Es posible que tengas que hacer un tratamiento preventivo cuando estés cerca del momento de dar a luz para evitar un brote en ese momento y para evitar que el bebé lo contraiga. 

Diferencia entre herpes genital y candidiasis

Algunos síntomas del herpes genital son similares a otras infecciones o enfermedades, como es el caso de la candidiasis. Esta es la segunda infección vaginal más frecuente y también puede ser recurrente, pero no se trata de un virus, sino de un hongo.

Esta no se transmite por vía sexual, sino que tiene que ver con nuestros niveles hormonales: todas tenemos esas cándidas en nuestra flora vaginal, pero en momentos puntuales – como el embarazo o la toma de antibióticos – pueden provocar una infección. Sus síntomas se pueden confundir con el herpes, ya que también sentimos quemazón y dolor al orinar, pero no ampollas.

En cualquier caso, la forma más segura de detectar si somos portadoras del VHS-2 o no es solicitando una prueba a un profesional de la salud. Recuerda que las ITS NO son un motivo de vergüenza, sino que afectan a muchísimas personas a tu alrededor. Tratarlas con naturalidad, seguir los controles de tu ginecólogo y mantener relaciones sexuales con protección son las claves para prevenirlas y evitar, así, que se extiendan.

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